Anticoncepción infantil y adolescente

En la ilusión de algunos varones todavía prevalece el anhelo de que sus hijas jamás se enteren de lo que se trata la sexualidad.

De este grupo de papás, unos se niegan a aceptar que sus niñas han dejado de serlo, o que algún día esto sucederá, pues olvidan que en la actualidad la vida sexual de las adolescentes comienza en promedio a los 15 años. Por otra parte, hay padres de familia que pese a asumir el desarrollo natural de sus hijas, por cuestiones morales, de tabú o pena, omiten hablar acerca de embarazo adolescente, infecciones de transmisión sexual, diversidad sexual, entre otros temas.

A este sector de la actual familia mexicana, se agregan los progenitores que no establecen vínculos con su descendencia, hogares en los que asuntos como la sexualidad son relegados al igual que la educación, la alimentación balanceada y el autocuidado.

Cualquiera que haya sido el caso de la utopía paternal, el resultado y las consecuencias han sido las mismas: México ocupa el primer lugar en embarazos de adolescentes entre los países que conforman a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), ya que estima que al año ocurren 340 mil nacimientos en mujeres menores a 19 años de edad.

Al ver a un creciente número de niñas que juegan a la casita, siendo los muñecos sus propios hijos, la Secretaría de Salud implementó desde 2015, la Norma Oficial Mexicana 47 con la que faculta a los mexicanos de 10 a 19 años de edad para que puedan pedir condones y anticonceptivos en los centros públicos de salud sin que alguno de sus padres tenga que estar presente.

Cuando la crianza se da en solitario, o en pareja, y se omite hablar de sexualidad, estos huecos en la formación de los hijos se arrastran hasta la vida adulta, por lo que factores de riesgo como múltiples parejas, relaciones sexuales con alcohol y sin condón, entre otras, además de asociarse con el embarazo no deseado, también involucra infecciones de transmisión sexual.

 

Acorde con la encuesta ‘Piensa Acerca de tus Necesidades de Anticoncepción’ (Tanco, por sus siglas en inglés) implementada por el área de Mujeres Innovadoras de la empresa farmacéutica Bayer, de una muestra de 8 mil mujeres de 14 países, se encontró que la mitad uso anticonceptivos de emergencia, y que de este 50 por ciento, un total de mil 200 damas ingirieron la píldora del día después más de dos veces a causa de problemas de cumplimiento con el anticonceptivo regular.

Para que la mujer no tenga que recordar que tiene que tomar la píldora, la industria farmacéutica ha desarrollado diferentes métodos que, al colocarse en alguna parte del cuerpo, suministran de manera constante e ininterrumpida cierta cantidad de hormonas con las que se inhibe la concepción; por ejemplo: parches, implantes, anillo vaginal, entre otros.

A esta oferta de anticonceptivos se suma el Sistema Intrauterino (SIU) que suministra la hormona Levonorgestrel, que, de acuerdo con la empresa farmacéutica, ofrece una protección de cinco años con un perfil de seguridad del 99.8 por ciento. Esto quiere decir que la usuaria no tendrá que ocuparse de su método anticonceptivo y que podrá atender libremente a sus tareas diarias.

Por ello es importante, que los padres de familia establezcan un adecuado vínculo con sus hijos, con el objetivo de poder abordar cualquier tema y que no por tabú o pena, se supriman pláticas como la de la sexualidad.