El moco seco que queda en la nariz de los niños llega a ocasionar hospitalización de urgencia, ya que las sustancias dañinas que conforman a esta secreción infectan los bronquios (bronquitis), trastorno que incluso podría condicionar la vida del menor si no se atiende con oportunidad.
Para evitar que la contaminación ambiental, la entrada de la primavera y la aspiración de microorganismos nocivos atenten contra la salud respiratoria de niños y adultos, el alergólogo e infectólogo, Gerardo López Pérez, apuntó que una de las medidas preventivas más útiles es mantener aseada la cavidad nasal. Explicó que para limpiar la nariz es suficiente preparar una solución de agua con sal, la cual humedecerá el algodón del hisopo, con el que se removerá el moco y toda la suciedad de la nariz.

Si con esta medida de higiene, el niño o el adulto de todos modos presenta: 1. Nariz tapada, 2. Comezón nasal, 3. Estornudo y 4. Moco, entonces lo que está ocurriendo es el desarrollo de una rinitis, la cual pude ser de tipo infeccioso, irritativo no alérgico, entre otras. El doctor López Pérez destacó que, por lo general, son estos cuatro puntos los que en la consulta se pasan por alto, y el médico al no sospechar de rinitis alérgica (o de otro tipo) prescribe fármacos como antibióticos, lo que contribuye a la complicación de la enfermedad.

Aunque el comportamiento de la rinitis puede variar en cada enfermo, tanto pacientes como especialistas deben sospechar de este trastorno de vías respiratorias si el moco abundante, los estornudos, la incapacidad para respirar y la tos han durado más de cuatro semanas. De igual forma, se debe contemplar la posibilidad del diagnóstico de rinitis; el paciente cursa con los signos y síntomas durante un mes, luego tiene un periodo en el que mejora de manera parcial para que después tenga una recaída que le dure otras cuatro semanas.

“Hay pacientes que incluso pueden estar con los signos y síntomas durante los doce meses del año, este tipo de rinitis la llamamos perene y afecta significativamente la calidad de vida de quienes la padecen”, subrayó el alergólogo López Pérez.