Narices limpias para mejor salud

Traer la nariz sucia es condicionante de trastornos en la economía del hogar y al mismo tiempo puede ser la causante de alguna tragedia familiar.

De acuerdo con especialistas, una de las enfermedades más frecuentes y casi nulamente diagnosticada entre la población mexicana, es la rinitis alérgica, trastorno de las vías respiratorias que, en su fase moderada-grave, equivale a tener en sangre la concentración de alcohol suficiente como para no poder conducir un automóvil.

Si los médicos estuvieran capacitados para detectar la rinitis alérgica, podría evitarse que tres o cuatro de cada diez adultos padezcan inflamación en vías respiratorias por alergia, así como la incapacidad para respirar con libertad. Por otra parte, en el caso de los niños, las estadísticas indican que por cada cien menores, apenas cinco reciben el diagnóstico y tratamiento correcto, por lo que la rinitis alérgica de los noventa y cinco restantes, comenzará a complicarse, lo que además de afectar al desarrollo del menor, generará costos importantes en la economía familiar.

Quizás la nariz es uno de los órganos más resistentes del cuerpo humano, ya que ésta tiene la función de detener a los agentes contaminantes que pululan en el aire, como virus, bacterias, hongos y sustancias tóxicas como el esmog y químicos, entre otros.

Por muy resistente que sea la cavidad nasal, es amplio el margen de vulnerabilidad que tienen los seres humanos ante la contaminación ambiental, en este sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS), reporta que más de noventa por ciento de la población mundial tiene síntomas respiratorios relacionados con la mala calidad del aire.

Si a las sustancias tóxicas que se desprenden de los vehículos automotores se le suma la contaminación de las industrias, la quema irresponsable de combustibles y factores naturales como los cambios de estación (primavera-verano) o la erupción de un volcán (el Popocatépetl), entonces se incrementan las probabilidades de desarrollar algún trastorno respiratorio.

Especialistas en trastornos de las vías respiratorias advierten que el grueso del servicio médico mexicano no considera la rinitis alérgica como un padecimiento frecuente, por lo que, al no diagnosticarlo, el paciente queda encadenado a tratamientos que no tendrán ninguna utilidad, al tiempo que se agrava el trastorno y se incrementa el gasto de bolsillo.

Higiene nasal.

El moco seco que queda en la nariz de los niños llega a ocasionar hospitalización de urgencia, ya que las sustancias dañinas que conforman a esta secreción infectan los bronquios (bronquitis), trastorno que incluso podría condicionar la vida del menor si no se atiende con oportunidad.

Para evitar que la contaminación ambiental, la entrada de la primavera y la aspiración de microorganismos nocivos atenten contra la salud respiratoria de niños y adultos, el alergólogo e infectólogo, Gerardo López Pérez, apuntó que una de las medidas preventivas más útiles es mantener aseada la cavidad nasal. Explicó que para limpiar la nariz es suficiente preparar una solución de agua con sal, la cual humedecerá el algodón del hisopo, con el que se removerá el moco y toda la suciedad de la nariz.

Si con esta medida de higiene, el niño o el adulto de todos modos presenta: 1.  Nariz tapada, 2. Comezón nasal, 3. Estornudo y 4. Moco, entonces lo que está ocurriendo es el desarrollo de una rinitis, la cual pude ser de tipo infeccioso, irritativo no alérgico, entre otras. El doctor López Pérez destacó que, por lo general, son estos cuatro puntos los que en la consulta se pasan por alto, y el médico al no sospechar de rinitis alérgica (o de otro tipo) prescribe fármacos como antibióticos, lo que contribuye a la complicación de la enfermedad.

Aunque el comportamiento de la rinitis puede variar en cada enfermo, tanto pacientes como especialistas deben sospechar de este trastorno de vías respiratorias si el moco abundante, los estornudos, la incapacidad para respirar y la tos han durado más de cuatro semanas. De igual forma, se debe contemplar la posibilidad del diagnóstico de rinitis; el paciente cursa con los signos y síntomas durante un mes, luego tiene un periodo en el que mejora de manera parcial para que después tenga una recaída que le dure otras cuatro semanas.

“Hay pacientes que incluso pueden estar con los signos y síntomas durante los doce meses del año, este tipo de rinitis la llamamos perene y afecta significativamente la calidad de vida de quienes la padecen”, subrayó el alergólogo López Pérez.